LO PROMETIDO ES DEUDA: LA FOLÍA

Lo mejor es escuchar una para hacer boca; hay más:

Folía, parece que con la misma raíz de follón (“En esto oyeron un gran ruido en el aposento, y que don Quijote decía a voces: tente ladrón, malandrín, follón, que aquí te tengo y no te ha de valer tu cimitarra”), quiere decir locura, pero también ruido, asimismo folía o follia fue un baile o danza rápida y nada ceremoniosa, portuguesa o del reino de León, o también quizá del antiguo reino galaico-portugués, que se bailaba con mucho ruido y entre muchas personas, parece ser que, sobre todo, en carnaval,

“Era una çierta dança portuguesa e mucho ruido porque ultra de ir muchas personas a pie con sonajas y otros instrumentos”
Covarrubias: “Tesoro de la lengua castellana”, 1611

“Tañen y cantan suavemente á son de unas sonajas, como las folías de Portugal”
Luis del Mármol

“Aquel con que hacen las folías los potugueses”
Antonio Agustín

También se llamaba ‘folía’ ya más tarde al tañido y mudanza del baile español (que provenía del antiguo citado), y que solía bailar uno con castañuelas o palillos.

“¿Vienes al cabo de un hora?
¿Te estabas jugando el bote?
-¿yo? No tal; con el papel
vine luego.- Bien está.
Yo sé que usted hoy tendrá
Folías en el ravel.”
Moreto

“Los pájaros con tanto pico abierto oyeron en un tono soberano
las folías, la gaita y el villano.”
Samaniego

El esquema armómico ((i)-V-i-VII-III-VII-iV-(i)), aparece antes de que la folía quede como estrofa formal a partir del s. XVI, y eso sucede porque, a pesar del origen portugués ya citado, en este siglo (Bajo la férula de Felipe, alias II) la danza, consistente en una melodía y un bajo continuo sobre los que se iban haciendo variaciones, se extiende por toda Europa siendo este género conocido a partir de entonces como “folias de España”, y es que el que manda, manda.
Como sucede habitualmente, al ser asimilada en las cortes, la folía pierde su origen popular y loco, para quedar refinada como la conocemos hoy en día, y es que –según Carlos Vega- las músicas populares que llegan hasta los salones de la nobleza, es asimilada en esta forma por el pueblo llano, que olvida las primitivas que a él mismo se debían. De esta manera, las folías se van especializando según cortes y épocas, así como se sitúan en lugares tan dispares como Las Islas Canarias, en que reciben el nombre de “Canarios”.

“…la folía canaria desciende de la folía histórica en su acepción barroca”
Lothar Siemens: “La folía histórica y la folía popular canaria”, 1965

Siendo en este caso especial su refinamiento debido a la influencia de otro género, portugués asimismo: el fado, sumado a las influencias andaluzas, pues desde Sevilla llegaban los barcos a las Islas dando esa “cadencia andaluza” en los estribillos e introducción-
En fin, para no alargarme demasiado (y no meter demasiado la pata), añadir que era el de las folías primitivas un compás ternario de fácil acompañamiento y desenfrenada “mise en scène”; las fáciles melodías y la adaptabilidad para la improvisación es lo que hace de la folía un género tan generalmente utilizado; estas improvisaciones tomaron al principio la forma de ricercadas y posteriormente de variaciones sobre la melodía

Como podéis imaginar, me he dado una vuelta por la web y, ¡oh felicidad! Me he topado con una Pastelería “La Folía”, y es que a veces la vida de los humanos tiene sus carantoñas (término muy usado por mi muy admirado Cifuentes, “Cifu” para los amigos)

Una de Corelli angelical, ya más desarrollada: no me gusta mucho esta sustitución del piano por la tecla de época, pero bueno…

¿Pensabais que no iba a citar a Juanse? ¡Qué disparate! Os traigo aquí la “Folie d’Espagne”. No sé si por está época la danza se hacía por hombres que llevaban a sus hombros hombres vestidos de mujeres como era usual entre los portugueses (si Freud levantara su lápiz…) , pero no parece que fuera así, ya que la folía ya era entonces una estrofa perfectamente homologada en la música culta. Sin embargo es lo que siguen haciendo los hombres vestidos de mujeres (aunque ya no a hombros de hombres sino a modo de peatón danzante) en el discurrir de esto que aun llaman carnavales siendo desfiles al uso militar o procesional, tal y como yo lo veo.

Pero sería imposible u artículo, por humilde que sea, sobre la folía sin citar a Jordi Savall (ni a su preciosa hija Arianna), el enorme trabajo realizado por este músico y musicólogo, así que –aunque sea una pequeña muestra- dejo aquí este enlace de un directo (vivo, lo llaman ahora, como si hubiera conciertos en ‘muerto’). Hay de todo, pero sobre todo podréis apreciar la pureza de las primeras folías, o mejor, su sencillez delicada y festiva.

Fijaos bien en la percusión: es la base del ‘contínuo’ de la estrofa citada anteriormente.
De paso, diré lo increíble que resulta que una persona como Savall sea obviada en esto que llaman España con la boca grande: si tenemos en cuenta la audiencia real de Radio Clásica es tan poco conocido como Ramón y Cajal, lo cual resulta deprimente, pero ésa es otra historia.
Seguramente se puede pensar que es una memez que una persona (yo) torne feliz al escuchar esta música, cuyo hallazgo es la sencillez, pero así es, la música aquí interpretada de Diego Ortiz o –en otros casos- de Antonio de Cabezón, esas recercadas bucólicas e irreales excitan la producción de óxido nitroso en mi cuerpo: el placer, digan lo que sea, y sí, insumen en la felicidad, o yo soy bobo.
Aquí, en Galicia, escucho en las pequeñas fiestas de barrio (o parroquia) después de una buena parrillada, a gaiteiros, tambores, palilleiros y pandereteitas (el género resulta indistinto) al calor de los aguardientes “post cibum”que es lo mismo que “post coitum” pero masticando, montones de danzas, y entre ellas siempre salta imprevista una antigua folía o una ensalada, como quien no quiere la cosa: sigue siendo la felicidad, sin duda.
Parece claro que amo la folía, como amo la chacona de la que ya escribí, o los villancicos (¡ojo, no los fraudes navideños actuales!), las ensaladas, canarios, recercadas, los sonetos de Garcilaso o los madrigales de Bocángel , las leyendas artúricas, las “Suites inglesas” (BWV 806 – 811), así como “In taberna cuando sumus” o “Tristan e Iseo”…
Empezaba a pensar en la folía y me sale una declaración de principios, ¿por qué no? Uno ama lo que ama, odia algunas cosas y lo demás le resulta indiferente, pero hablando de ‘canarios’, en este maravilloso recital que habéis o estáis escuchando, allá por su minuto cuarenta tenéis uno de los más bellos que jamás se han escrito: es nuestro, nuestro, está en nuestra memoria, memes, que dice Hawkins. Seguro. Así yo lo siento. Suplo mi carencia de conocimientos musicales con la entrega del enamorado de la música, y no me va mal: grande es la satisfacción.
Y si no me creéis, escuchad atentamente la propina de este recital, el villancico de Rodrigo Martínez, si eso no os sume en una nube más sutil que la del opio, todo lo dicho anteriormente de nada habrá servido.

Bartolotti (“La Folía”, 1640), Abel (“Folie dEspagne”, 1685), Corelli “”La follia, opus 5 nº 12”, 1700), Geminiani (“Concerto grosso, nº6, La follia”, aprox. 1717), Lully (“Air des hautbois, les folies d’Espagne”, 1672), Marais (“Les folies d’Espagne”, 1701), Sanz (“Folías”, 1674; “Introdución de música sobre la guitarra española”, 1674), y tantísimos otros además de los arriba citados han escrito folías; yo apuntaré aquí, otros enlaces del YouTube omnipresente y bienaventurado, por poner unos pocos ejemplos más, pero pienso que con el recital de Jordi Savall uno se puede hacer una idea bastante completa.

De Vivaldi, con información algo confusa sacada de la wikipedia,

de Antonio Martín y Coll, donde se aprecian con mucha claridad las sucesivas recercadas o variaciones sobre la melodía y los bajos acompañantes.(aparte de ver una sucesión de cuadros, algunos absolutamente inapropiados),

Donde podemos escuchar las divagaciones románticas de Rachmaninov en sus “Variations sur un thème de Corelli”, tema que habéis escuchado antes. Y por último,

Anuncios

4 pensamientos en “LO PROMETIDO ES DEUDA: LA FOLÍA

  1. Estupendo, estupendo. El de Savall lo dejo para mañana no vaya yo a enloquecer. Por cierto que echo en falta a Jorge Federido y su gran Sarabanda, que no sé que me enganchó a las folías si ellas mismas o Barry Lyndon en la infancia con la música del solterón. Al hilo de las sarabandas, por las dudas me sumergí en el ciberespacio y encontré este impagable párrafo del archivo de la real academia (para algo tenía que servir): “Estos lascivos bailes parece que el demonio los ha sacado del infierno, y lo que aun en la república de los gentiles no se pudo sufrir por insolente, se mira con aplauso y gusto de los cristianos, no sintiendo el estrago de las costumbres y las lascivias y deshonestidades que suavemente bebe la juventud con ponzoña dulce, que por lo menos mata al alma; y no sólo un baile, pero tantos, que ya parece que faltan nombres y sobran deshonestidades: tal fue la zarabanda, la chacona, la carretería, la japona, Juan Redondo, rastrojo, gorrona, pipirronda, guriguirigaí y otra gran tropa de este género, que los ministros de la ociosidad, músicos, poetas y representantes inventan cada día sin castigo.” Rodrigo Caro Días geniales o lúdricos. España 1626.” Todo viene de tan lejos…

  2. Maravilloso. Te agradezco enormemente que escribas estos pensamientos sobre música. Ojalá cuando yo estudiaba me hubieran explicado la chacona y folía así. Tienes en tu pluma la sabiduría de la escritura por lo que, entre la pluma y tu amor por la música, haces que, tanto los profanos como los “entendidos” en la materia podamos ahondar en temas que sólo sabíamos de pasada y sin meternos mucho en ellos. Mi comentario va tanto por la folía como por la chacona.
    Las grabaciones que has subido son magníficas y, aunque olvidado hace tiempo, el placer ha subido por mis venas y los poros de mi piel.
    Me ha entusiasmado Savall, como siempre, no conocía este concierto.
    Mi enhorabuena y continua deleitándonos con estos maravillosos pensamientos sobre música o cualquier cosa que te plazca. Mil gracias por ello.

  3. Pues como mentas a los gallegos y sus fiestas, aquí te dejo la definición que la R.A.G (que tampoco es inventada, y esta vez es gallega) da de “foliada”
    1. Reunión nocturna de xente para divertirse, cantar e bailar. Mañá hai foliada na aldea. 2. Diversión buliciosa en que participa un grupo de persoas. Non se pode andar de foliada todos os días. sin. algueirada, carallada (col.), chola 2 esmorga folía, gandaina, pándega rexouba riola, ruada troula trouleo, xolda cf. garulada. ◆ sin. festa .

    En este otro enlace puedes encontrar más definiciones sobre lo mismo:
    http://sli.uvigo.es/ddd/ddd_pescuda.php?pescuda=Foliada&tipo_busca=lema

    Recorriendo muy rápidamente el ciberespacio he encontrado que hay una banda en A Guarda, que lleva ese mismo nombre. Desconocedores ellos, muy seguramente, de la Folie d’Espagne. ¿Ves? ¡Qué pequeño es el mundo! Resumido aquí, en el Baixo Miño.

    En estos enlaces te van algunos ejemplos de lo que en Galicia se entiende por Foliada:

    http://www.aelg.org/Polafias/ShowVideoPolafia.do?id=550

    http://www.aelg.org/Polafias/ShowVideoPolafia.do?id=54

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s