ENCUENTROS EN EL TERCER ESTANTE

A veces pasa, y uno, buscando un libro determinado en su biblioteca, se encuentra con otro del cual no tenía ni idea de su existencia, ni cómo ha llegado a casa ni a ese estante ni cuándo lo compró (cualquiera de mis amigos puede atestiguar que devuelvo todos los préstamos) ni nada. Bien, pues eso mismo me ha pasado hace un par de días con uno de Iain Banks, ya sabéis ese escritor de SF (perdón, ciencia ficción) tan denostado como autor ‘mainstream’ quizá con razón, pero como yo suelo hacer oídos sordos a la Crítica y como disfrutaba de unas piernas absolutamente destrozadas por una semana de bici-contra-el-viento lo tomé, me senté en mi sillón de leer y me lo tragué en un par de días, y he de decir que me ha gustado, así que una vez más, Crítica: vai ó carallo.descarga md15772748489
¿Por qué me ha gustado? Bueno, primero tendré que decir de qué libro estoy escribiendo: “El Jugador“; Iain Banks. Martínez Roca Ed., 1992, es decir, que a lo mejor lleva en casa trece años y no nos conocíamos… En fin, es un thriller en un mundo de un futuro impensable en el que Banks contrasta dos concepciones sociales absolutamente opuestas, una, igualitaria, no venal, desconocedora del dinero y, por tanto, del delito, absolutamente placentera y con un dominio absoluto de los supuestos genéticos y tecnológicos al servicio exclusivo de los humanos, y la otra, pues como la nuestra pero con más gente, más armas y más medios de sojuzgamiento aunque al fin siempre sean los mismos. Banks se ceba en el racismo y en el sexismo de la segunda sociedad -especular de la nuestra-, y lo hace bien, utilizando sabiamente el ritmo del thriller y las características particulares de los personajes, ya sean humanos o máquinas.
Dos conceptos sociales, uno basado en la compasión (en su significado filosófico de compasión simpática) y el igualitarismo radical (con cierta y sospechosa tendencia a una especie de proteccionismo ilustrado) y el otro en la tiranía absoluta, la crueldad y la falta absoluta de compasión; dos conceptos, digo, en lucha por medio de un juego; El Azad que resulta ser universal en el sentido de que refleja la realidad y condiciona el mundo y del que apenas se sabe gran cosa en cuanto a sus reglas, funcionamiento, etc, pero que nos absorbe, nos magnetiza en las diversas etapas de que se compone la totalidad.
Así que como lo he pasado pipa leyendo estas 368 páginas y que soy de natural dado a compartir placeres (cualquier placer) lo recomiendo a los que no lo conozcan esperando que también puedan disfrutar de una lectura realmente apasionante.
Por cierto, si a alguien le interesan estas cosas, Iain Banks ya murió hace un par de años así que de ninguna manera podrá corregir un final tan inesperado.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s