La primera novela de Musil

La mañana de temporal ha dejado paso a una tarde tempestuosa: viento del sur de unos cuarenta y pico nudos, lluvia horizontal y todas estas cosas tan agradables de ver. Yo disfruto mucho estas tempestades desde los grandes ventanales de mi belvedere orientado a la desembocadura del Miño, sobre todo en estos días en que comienzan los primeros avisos de otoño pero todavía en el verano, de manera que todo, los árboles y viñedos, mi túnel de glicina brillan en sus distintos verdes bajo la lluvia; el río, abajo velado por lo glauco del temporal, el rugido del viento y el mar…
Sin embargo, una inquietud, no tan definitiva como la de Ryunosuke Akutagawa (bonyaritoshita fuan, una vaga inquietud fue la suya) no me deja tranquilo.
Releo a Musil, Robert en una traducción gallega de su primera novela, “Die Verwirrungen des Zöglings Törleß” , “A confusión do interno Törless” debida a Rocío Montero Fornos, una memorable traducción desde mi humilde punto de vista que editó Ir-Indo en 1997. Del libro sólo apunté (he terminado su lectura poco antes del almuerzo: las cosas de no poder salir en la bici) una frase en mi libreta, ésta:
“Porque a primeira paixón dun ser adulto non é amar a alguén, senon odiar a todos” (p.40).
¿Será cierto? Musil no bromea, su “Der Mann ohne Eigenschaften”, “El hombre sin atributos” (Seix Barral, 1968 en 3 vols. y 2007 en 2 vols.) así lo confirma, jamás usa un término alegremente y siempre dice lo que quiere decir, así que estoy confuso, y cuanto más reflexiono sobre estas palabras, más confuso estoy.
Recuerdo o, mejor, intento recordar mis días de joven estudiante de bachiller, allá en el hermoso valle de Baztan, los días en que empezaba a descubrirme a mí mismo y a los demás que no eran ni padres ni hermanos ni parientes sino desconocidos que a veces se me parecían pero que casi siempre me parecían ajenos, lejanos e incluso agresivos o molestos y, sí, lo recuerdo así como lo acabo de escribir y eso, claro, aun me inquieta más porque si mis recuerdos son veraces, Musil -como otras veces- tiene razón y quizás el odio conforme más la personalidad del joven consciente que el amor, tal vez porque el amor es tormentoso cuanto más amor es y, en cambio, el odio es razonable, frío y seco: más intelectual.
Robert Musil no suele adornar sus razonamientos, no le parece adecuado, pero sí utiliza magistralmente una soterrada ironía, como la que aparece en su gran novela “El hombre sin atributos” ya citada, en la que por cierto se describe una situación europea muy parecida desde mi punto de vista a la que vivimos hoy, un ambiente de preguerra del que nadie parece querer ser consciente, siempre acribillados por una propaganda de corte fastuoso dentro de un mundo-burbuja y feliz que vive ajeno a las desgracias que causa y a la miseria a que somete a ese otro mundo extraño, exterior y agresivo.
Exactamente las sensaciones que recuerdo de ésa mi primera juventud.
SAMSUNG CAMERA PICTURES

SAMSUNG CAMERA PICTURES

Anuncios

2 pensamientos en “La primera novela de Musil

  1. Pingback: Literatura – Rocío Montero :: Traducción | Subtitulado | Localización | Inglés + Alemán | +34 684 111 911 | propaganda.valley@gmail.com

  2. Pingback: Credenciales| Servicios Editoriales – RMFtranslation ::: Para consulta: rellene el formulario abajo ==>

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s