A LA VIDA BONA

De Juan Arañes poco puedo decir aparte de que nació según parece en Zaragoza, que estudió en Alcalá de Henares, fue maestro de capilla (1620-1626)en Roma (en la embajada de España, al servicio de Ruy Gómez de Silva y Mendoza de la Cerda, duque, príncipe y no sé qué cosas más ni falta que hace); que compuso dos libros para música el primero de los cuales se perdió quedando el segundo en que se contienen doce piezas hasta tres voces, unos “tonos humanos” (composiciones musicales profanas en lengua romance del s.XVII hispano en contraposición a los “tonos a lo divino”, de temática religiosa), y algunos villancicos (canciones populares de diversos temas y estrofas cantados por los villanos, habitantes de las villas medievales hispanas), el último de los cuales es esta chacona que traigo hoy -lluvioso día- antes de largarme con mi bici a echar piernas, y también que fue maestro de canto en la catedral de Seu d’Urgell (1627 -1634)
¿Otra chacona? Pues sí, ya veis: me gustan; además ésta (1624) canta a las alegrías de la vida, se burla de la sociedad y sus arquetipos; en ella aparecen putas, médicos, negros, gitanos y demás gentes que poblaban el universo del Siglo de Oro, tan dado a reírse de sí mismo y tan poco a lamentarse de sus desgracias, que eran muchas.
Ya he contado otras veces que la chacona hispana, antes de expandirse por Europa era una danza alegre, burlona las más de las veces y movida, no solemne y pausada como lo fue más tarde, en la que predomina el ostinato, ese ritmo constante que solía llevar la guitarra barroca rasgueada. Y hablando de ostinatos y ritmos machacones, me preguntaba ayer alguien si chacona no venía de machacona, cosa que no deja de tener su gracia pero que nos adentra en terrenos más que fangosos.
Quiero dejar aquí la letra de esta chacona estupenda de Aranés, pero al ser un poema largo lo voy a transcribir sin respetar las estrofas ni el verso puesto que podréis apreciar ambas cosas al escucharla:

Un sarao de la chacona / se hizo el mes de las rosas, / hubo millares de cosas / y la fama lo pregona: A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.
Porque se casó Almadán, / se hizo un bravo sarao, / dançaron hijas de Anao / con los nietos de Milán. Un suegro de Don Beltrán / y una cuñada de Orfeo, / començaron un guineo / y acabólo una macona. Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona. 
Salió la cabalagarda / con la mujer del encenque, / y de Çamora el palenque / con la pastora Lisarda. La mezquina donna Albarda, / trepó con pasta [a] Gonzalo, / y un ciego dió con un palo, / tras de la braga lindona. Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.

Salió el médico Galeno / con chapines y corales, / y cargado de atabales, / el manso Diego Moreno. El engañador Vireno / salió tras la traga malla, / y l’amante de Cazalla / con una moça de Arjona. Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.

Salió Ganasca y Cisneros, / con sus barbas chamuscadas, / y dándose bofetadas/ Anajarte y Oliberos.
Con un satal de torteros, / salió Esculapio el doctor / y la madre del amor, / puesta la ley de Bayona.
Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.

Salió la Raza y la traza / todas tomadas de orín, / y danzando un matachín / el Oñate y la Viaraza.
Entre la Raza y la traza / se levantó tan gran lid, / que fué menester que el Cid, / que bailase una chacona.
Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.

Salió una carga de Aloe / con todas sus sabandijas, / luego, bendiendo alelixas, / salió la grulla en un pie.
Un africano sin fe, / un negro y una gitana, / cantando la dina dana / y el negro la dina dona.
Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.

Entraron treinta Domingos / con veinte lunes a cuestas, / y cargó con es[as] zestas, / un asno dando respingos. Juana con tingo lo[s] mingos, / salió las bragas enjutas, /y más de quarenta putas/ huiendo de Barcelona. Y la fama lo pregona: / A la vida, vidita bona, / vida, vámonos a chacona.

Os dejo aquí la versión de la Capella Reial de Catalunya y Heperion XXI dirigida por Jordi Savall en una grabación de Alia Vox de diciembre de 2003, en la que oiréis entre otras la voz de la siempre recordada Monserrat Figueras (1942-2011).
https://www.youtube.com/watch?v=hiMUKWoefv8
R-2378780-1307297241.jpeg
Anuncios

Messiaen y los pájaros

Olivier Messiaen (1908-1992) es uno de los grandes del pasado siglo, algunos opinan que lo será cada vez más a medida que pase el tiempo; estoy de acuerdo, es más, pienso que será el más grande: cada vez que lo escucho me gusta más, me sobrecoge o alegra más, dependiendo de si escucho esa obra tremenda Quatour pour la fin du temps escrita y estrenada en 1940, en un campo de concentración donde estuvo prisionero para los cuatro instrumentos allí disponibles, o la maravillosa sinfonía Turangalîla, escrita para piano, ondas Martenot y gran orquesta o, mejor aun, el Catalogue d’Oiseaux. Y es que Messiaen fue un gran ornitólogo además de compositor y organista (véase su Théme d’amour, Tristan et Yseult). Pero es por los pájaros por lo que traigo aquí a Messiaen, y es que vivió desde su juventud fascinado por ellos, tanto como para incluirlos en algunas de sus obras, por ejemplo en el citado Cuarteto para el fin de los tiempos (os prometo que cuando compré hace la tira de años este disco tuve que escucharlos ni sé cuántas veces seguidas para ir saliendo de mi sorpresa, despertando de un sueño, completamente perdido entre sonidos que golpeaban mi cerebro musical simplemente con el futuro, para mí en ese momento, de la música. El cuarteto era presente hacía treinta años; yo sólo tenía veinte) incluye L’abîme d’oiseaux que integra el sonido de las voces de los pájaros en la obra con métodos o modos de transposición limitada y coloración de los acordes, técnicas ambas que ya me costó lo mío llegar a comprenderlas con los escasos conocimientos musicales de que disponía (hoy tampoco es que haya llegado muy lejos, pero soy optimista); también aplica al canto de las aves otras técnicas como el uso armónico que llamó “resonancia” y que utiliza, por ejemplo en su Prelude pour piano, en sus dos últimos compases dedicados a la paloma: armónicos de la nota ‘mi’.

Este Catalogue es quizá junto con Fauvette des jardins la culminación de su estudio del lenguaje de pájaros y su transposición a la escritura musical y, ya en realidad, son poemas tonales capaces de evocar paisajes, atmósferas y colores.

Y como me va a resultar muy complicado explicaros lo que más intuyo que sé por eso de mi dispersa formación musical, voy a poneros un ejemplo estupendo que me he encontrado buscando la obra que luego os daré y que el profesor Enrique Blanco (al que desafortunadamente no conozco) ha tenido la generosidad de dejar en el YouTube. En el corto vídeo (00:o2:o5) explica en forma más o menos empírica el proceso que lleva la voz del mirlo a la partitura:

Y una vez aprendido parte del proceso creador nos vamos con el tema de hoy, es decir: Les Petites esquisses d’oiseaux (pequeños bosquejos de pájaros), un vídeo de 14 minutos 36 segundos en el que podréis escuchar las voces de cuatro pájaros en la interpretación musical de Messiaen; serán estos (por orden de apariciones): Petirrojo (Erithacus rubecula), mirlo común (Turdus merula), Petirrojo, zorzal común (Turdus philomenos), petirrojo y la deliciosa alondra común (Alauda arvensis) cerrando el ciclo de esta obra que compuso en 1985 y que dedicó a Yvonne Loriod, su esposa, seis piezas muy cortas, muy semejantes y diferentes entre sí; parecidas por el estilo armónico, dentro del cual evolucionan sonidos complejos con colores diferentes (azules, rojos, naranjas…) de manera que los acordes de resonancia y los cromáticos se agregan sutil o violentamente. Por otra parte cada pájaro tiene sus propios movimientos estéticos y rítmicos.

No voy a insistir en más descripciones detalladas para cada pájaro: Cuando escuché esta obrita por primera vez no las conocía y estoy seguro de que eso no influyó para nada en la apreciación estética que tuve de la música ni en el placer delicado que obtuve de ella. Con ella, pues, os dejo, y con el deseo de haber abierto alguna puerta que permanecía oculta para algunos.

He escogido este vídeo, primero por su calidad de sonido, pero también porque se puede seguir la partitura, por si a algún estudiante o aficionado le interesa; también separa cada apartado, con lo cual resultará fácil de seguir a aquellos que no puedan leer música (perdón, sepan leer, poder, siempre se puede si se quiere)

Por cierto -tengo que decirlo-, Olivier Messiaen era católico confeso; sus obras místicas son una cúspide en el género y es, entre tanto personaje católico que por ahí pulula, al único que respeto.

Un día, en una entrevista le preguntaron por el mejor compositor desde su punto de vista y contestó sin dudarlo: ¡Los pájaros!

Salud.

 

LECCIÓN BREVE DE ZOOLOGÍA: LOS PATRIOTAS

imagesHoy, queridas amigas y amigos vamos a pensar en los patriotas. ¿Raro? Pues no sé por que: estamos rodeados de ellos, nos hablan, o gritan, o insultan desde todos los medios de comunicación, nos cuentan de las bondades, alegrías y verdades de la Patria, pero también nos amenazan con los peores males y castigos si nos notan tibios, flojos inconvencidos, torvos, traidores y pecadores contra esta diosa amable vista por aquí y cruel si miras por allá.

¿Quiénes son? ¿De dónde salen? ¿Qué les preocupa o les duele? ¿Qué cosa producen sus ilustres cerebros?

Del qué son nada diremos porque ya está dicho: Patriotas.

Así, a vuelatecla, yo distingo dos clases generales de patriotas, claro que hay algunos grises en la foto pero ni me da la cabeza ni tengo paciencia  para todos ellos. El primer grupo lo constituyen los fanáticos, los extremosos, los que ya viven en la violencia o los que tienen la violencia soterrada, siempre a punto de aparecer, son peligrosos si te das de bruces con ellos y, por alguna razón arcana no les gustas nada, pero nada, entonces, sin más que tú o vosotros estás bien jodido; además, cuando te los encuentras por ahí, en plan agresivo siempre son más y, aparte de que Dios ayuda a los buenos cuando son más que los malos, en este caso no deseable se ha de tener en cuenta una cosa clarísima: Dios siempre está con ellos, ¡coño! si no ¿para qué lo quieren?

Esta gente fanática tienen a la patria siempre presente, a todas horas, de día y de noche; están solemnemente orgullosos de su patria que, a partir de aquí llamaremos España, para entendernos: “Yo estoy muy orgulloso de ser español”, dicen siempre que pueden, que pueden siempre, nada grave, lo malo es que pocas cosas tienen para estar orgullosos: Son, normalmente de clase baja, o esa que llamamos media pero que no llega ni al cuarto: baja con pretensiones (ahí estamos casi todos, no en vano vivimos en un país empobrecido), incluso lumpen. ¿Qué le queda al fanático aparte de la patria y la religión aquí en España: Premios Nobel hay pocos en esta tierra árida para la ciencia, cultura y demás; bueno está el fútbol y demás espectáculos de masas en los que el fanático patriota está como pez en el agua. Le dices a uno de ellos, pongamos por caso, que es mucho poner: ” Y a ti qué te parece Richard Dawkins”, y seguramente te contestará que una puta mierda porque para centrocampista, Casemiro, y los demás pueden ir a tomarporculo.

Aquí debo confesar mi ignorancia por si me he confundido: Nada sé del tal Casemiro ni de ningún otro. He copiado del Google: el fútbol me es tan arcano como las virguerías del Paráclito con sus mozas virginales, aunque he de reconocer que este último resulta más divertido.

En fin, a lo que iba: Un patriota fanático aquí en en las españas es alguien con unos ingresos no altos (máximo, funcionario clase A), o más bajos, o aún más bajos, o sin salario ni nada, que los hay, y no pocos, que sigue religiosamente el fútbol vislumbra los titulares de la prensa deportiva, papeles sagrados donde los haya y anatemiza a todo aquel que difiera de su línea de defensa, que sin problemas se convierte en línea de ataque si se dan las condiciones suficientes; su mundo ecológico es el bar, el salón-comedor-donde-ve-los-partidos-y-las-tertulias, la Puerta del Sol en noche vieja, la Plaza de Oriente cuando cae en la nostalgia, lo mismo que el Valle de los Caídos; también hay otros lugares según autonomía o nacionalidad más o menos histórica cuyo repaso haría excesivamente prolija esta reflexión: Las españas es un país (o varios) de recursos, no cabe duda, pero por encima de todos ellos está el bar, bar con tele, claro, para ver los partidos, las carreras, las olimpíadas (las llaman así, qué le voy a hacer), las tertulias y demás mensajerías culturales. Allá, en esos benditos lugares, entre cañas, vinos, calamares refritos, mejillones en vinagreta y demás delicias locales se dirimen los Grandes Problemas Del País, se grita, se insulta al oponente, se comenta como si nada lo del “orgullo de ser español” antedicho, o catalán, o vasco o lo que sea, con un vocabulario ingénito que suele rondar entre los cincuenta y los ciento veinte términos de la lengua utilizada, normalmente el castellano.

En general, digo, ellos son los defensores de la Patria y la Religión, incluso del mismo Dios que, al parecer no es tan todopoderoso como pretenden puesto que necesita ayuda. Y mucha.

En fin, abandono aquí a mis admirados fanáticos, a mis patriotas sentidísimos, a los verdaderos soldados, gleba, carne de cañón de las patrias y los dioses verdaderos que darán sin duda hasta la última sangre suya y ajena por cualquiera de las causas justas que Patria y Religión ofrecen.

Luego están los Patriotas Verdaderos, así con mayúscula, los que realmente sí tienen una enorme (o varias) razones para amar  la Patria, ahora sí, hispana: Los ricos.

¿A que sí? en realidad son los únicos que tienen una poderosísima razón para amar a la Patria: Sus dineros. “¡Coño! Y por qué” se preguntará más de uno anhelante. Pues porque España es el paraíso de los ricos, es El Paraíso, sin más: todos los españoles restantes, incluidos los patriotas de que hablaba antes está a su servicio; somos todas las profesiones y oficios que ellos necesitan para su apacible vivir, pero de todas, las que más aman es la de camarero, que se sepa, por eso hay tantos camareros aquí; todos trabajamos o no trabajamos, según nos toque, para ellos, para que ellos no tengan que pasar por ese mal trago que supone el trabajo durante cuarenta y tantos años, que digámoslo claramente: es un asco, pero ese asco que es para nosotros es gloria bendita para ellos, que lo disfrutan bien gusto desde sus despachos, parlamentos, senados, alcaldías, diputaciones, viendo martirizar toros en la barrera, patear balones desde sus salones privados en el estadio mientras se meten varios lingotazos de Chivas Regal, porque eso sí: los ricos españoles son, en general unos horteras y beben Chivas, ya ves, aburriéndose apaciblemente en los palcos no escuchando la ópera de turno, pero sobre todo, por encima de todas las cosas para redundar a gusto, gastando a manos llenas dinero público y guardando el que van privatizando día a día. ¡Claro!

Los ricos aman a la Patria hispana porque ésta les permite ocultar sus tesoros en otra parte, así que cuando cualquiera de ellos dice: “Yo amo a España por encima de todas las cosas” ya sabéis qué está diciendo.

En este crucial momento he de distinguir las diversas especies de rico de que gozamos en la españas: La primera de ellas es la oculta desde hace casi doscientos años, la que se encumbró con aquel borbón malévolo, astuto y cruel que fue el tal Fernando, alias Séptimo, la que creció a la sombra del otro borbón, Alfonso, alias Trece, rey de traiciones, crímenes, pero sobre todo rapiña, un tipo al que hubo que echar de España no por rey sino por ladrón y la que pelechó a la crudelísima sombra de Franco, alias Caudillo. A partir de aquí son todos visibles porque aún no les ha dado tiempo a ocultarse o -como en el caso del borbón llamado Juan Carlos, alias Primero y más rapacero quizá que su abuelete- no hayan necesitado hacerlo en modo alguno; aquí encontramos todos los nombres de nuevos ricos, ricos en subida, ya sea por el saqueo directo a las arcas del Estado, comisiones, fraudes enormes, explotación de niños, usura galopante, mentira sobre mentira y demás especialidades del robo a gran escala que no puedo contener en mi escasa memoria; excepto algunos privilegiados que ya casi están arriba del todo y a punto de desaparecer de todas partes quizá en la siguiente generación, los demás están en ello: Sus armas son varias pero no muchas ni muy imaginativas como el peloteo con los poderosos y la crueldad con los humildes, la mentira en contra de toda evidencia, la soberbia, el chantaje, la prevaricación y no nombro el abuso de poder porque todo poder es siempre un abuso, y todas esas cosas que le hacen a uno rico sin producir, sin dejar nada, sin rendir cuentas a nadie, Estado incluido, bueno, sobre todo, Estado.

Sin embargo, cuando digo que España es el Paraíso para esta gente, lo digo porque el mismo Estado contempla alborozado que todos esos dineros no cuesten nada al ladrón ya que si siembras permisividad recoges riqueza y, con ella, honorabilidad. Y ahí está el asunto, cualquiera de esta gente deviene en poco tiempo en honorable, algunos, incluso llevan ese título con salero. entonces, ¿cómo no ser patriota, cómo no amar tiernamente la patria que te permite gozar de tu riqueza sin exigirte nada a cambio? Así pues toda esta caterva: artistas, gente del espectáculo, aristócratas de risa, banqueros, comisionistas, políticos, deportistas famosos, obispos, cardenales, familiares de éste o aquél, horteras, ordinarios y engominados en general, son todos ellos grandes patriotas, y es que además de saber que nadie les tocará saben que la plebe patriota antes mentada les ama, les envidia, aplaude, admiran, pagan gustosos los salarios de esbirros que les defienden, magistrados que les escudan, y, llegado el momento irán a cualquier guerra por ellos -por la Patria- mientras ellos miran todo desde lejos, otro país por ejemplo hasta que pase el vendaval.

Así llevamos -ya digo- casi doscientos años. Y lo que nos queda, según parece.

Y por cierto, ¿qué hay en medio de estas dos clases generales de patriotas? La verdad: Bueyes, mansos bueyes, tristes bueyes contemplativos sin futuro ni esperanza.

A muy poca gente se le ocurre que en vez de ser un cretino fanático de patrias y religiones o un patriota de guante blanco se puede -y se debe- ser simplemente un ciudadano solidario con los demás que sabe pagar su parte de la ronda porque así debe ser, un ciudadano consciente de sus derechos y deberes, que no necesita patrias ni bobadas por el estilo para vivir con los otros, ni estados que las sustenten, ni avarientos disfrazados de payasos que les digan qué deben creer, cómo comportarse mientras ellos arramblan con la bolsa común que desde su punto de vista no es sino su derecho, hacen y deshacen a voluntad en las tierras y mares que dan en llamar Patria con la boca enorme cuando la consideran finca para sus desmanes…

Y no digo más por no abundar, que cualquier persona con dos dedos de frente, con sentido de su propio valor dentro de las sociedades y de su honor como ciudadano libre sabe perfectamente.

Yo, por mi parte, cada vez que oigo hablar de patrias tiemblo, unas veces de ira y otras de pavor.