ENSOÑACIONES

 

Una pequeña choza en un bosque caducifolio y lejano, pequeña, sencilla, confortable; vivir en ella con una mujer que vista con kimonos de seda; cocinar lo justo para compensar el desgaste de los embates de amor, exigentes-suaves-inclasificables.

Yo sería un monje incasto; tú, oh Nausicaa de lejanas playas, mi abadesa.

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