CARNAVAL

 

 

 

Hoy comamos y bevamos, y cantemos y holguemos, que mañana ayunaremos. 

Juan del Enzina (1468-1529): Égloga 6

 

Aborrezco el carnaval, esa falsa libertad de expresión y movimientos, su opaca alegría, como la de esas otras fiestas cristianas, la navidad, de alegría agria y resentida, ambas salvadas por la pericia de los mercaderes y la estulticia consumidora de las gentes.

A los obispos y cardenales, sin embargo, el carnaval les encanta, no por poder salir a las calles disfrazados de reinonas, que ya van así todoslosdías sino porque saben que una vez cerrada la espita de la válvula de escape que es el carnaval todo volverá a lo que era y siempre fue: el rebaño, desahogado y sumiso volverá por sus fueros inexistentes y gozará un año más de la protección de sus pastores, y no es que esté yo llamando oveja o carnero a nadie, que son ellos, los obispos los que se nombran pastores del rebaño y nadie (del rebaño) dice ni pamplona, de hecho:

(todas las citas salvo aviso en contra son de la obra teatral Baco, debida a Jean Cocteau (1889-1963))

EL CARDENAL …Por otra parte la Santa Sede, que ignora vuestras alarmas, mira con muy buenos ojos las mascaradas de Roma, de Florencia, de Bérgamo, de Venecia. Estas mascaradas impiden que el pueblo piense mientras descansa. El hombre que piensa es nuestro enemigo. Es la opinión de la Santa Sede.

Ya veis queridas, queridos, cuán directa puede ser la Iglesia cuando emite opiniones, lo mismo que cuando condena a alguien al fuego, antes de llama, ahora de bala, por otra parte, como digo estas famosísimas fiestas (cada vez me resulta el término fiesta más odioso. Por varias razones) de siempre han servido a los mercaderes y, por medio de estos, a algunos tesoros que llaman públicos pero que no lo son:

EL SÍNDICO Sería un grave peligro (privar al pueblo del carnaval). Durante esa semana, el pueblo gasta lo que gana. Es, en cierto modo, una manera conveniente de hacernos con fondos y de aliviar el presupuesto.

O sea, que los carnavales (y otras distracciones tan en boga hoy en día) sirven esencialmente para dos cosas: la conveniente opacidad mental del pueblo y el producto de sus bolsas, que va a parar a las garras codiciosas de la Iglesia y, ahora compartidamente, del Estado y las diversas corporaciones, ladrones todos de guante blanco, casi siempre manchado con el sudor y la sangre de hordas de esclavos que durante estos días creen no serlo y el resto, callan.

No todos, claro, no todos callan, pero unos hablan con la boca grande sabiendo que su credibilidad es ínfima, que es el caso de políticos de diverso signo y otros piensan más o menos moderadamente con pocos resultados y mínima audiencia, estos, generalmente moderados en sus gestos, gozarían de más aceptación si se les escuchara, pero para escuchar hay que oír, y hay ejércitos de tamborreros aporreando tambores para que nada, excepto ruido, se oiga. Así es:

EL OBISPO  Yo temo mucho a los herejes moderados

EL CARDENAL  Tenéis razón. Sólo podemos quemarlos a fuego lento.

Y no creáis que lo dice en broma; Hogaño tampoco, no vayáis a pensar, y si no echad un ojo a esa gente que por una pichorradica o están en el talego, o van a estarlo o pagarán un multazo de la hostia.

Así que por qué disfrazarse unos días al año de lo que se es por dentro para disfrazarse de lo que quieren que seáis por fuera el resto del año? Por ejemplo, algo que siempre me ha llamado poderosamente la atención cuando, lamentablemente, he tenido que coincidir por las calles con gente de carnaval: La cantidad más que moderada de hombres que se disfrazan de mujeres, mujeres con enormes pechos como para una cadena de ordeñe, contoneándose como ninguna mujer lo haría (excepto las profesionales, que están trabajando seguramente obligadas), poniendo morritos exhaustos de carmín en rostros pintados como puertas americanas. ¿Por qué? Coño, porque les gusta hacer de mujer, cosa tan respetable como cualquier otra, y aprovechan unos pocos días al año para exteriorizar sus deseos sin que parezcan deseos. Y digo yo, ¿no sería más sensato hacerlo cuando les venga en gana, en la cama a ser posible, que es más gozoso y placentero. A sus compañeras, esposas etc,etc, les encantará. ¡Qué oportunidad perdida..! Aunque peor es aún lo de las llamadas murgas de Cádiz. Si Catulo hubiera tenido sólo una semana al año para escribir sus sátiras (mucho más agudas e hirientes que las de estas murgas) no tendríamos hoy el placer de leer nada de nada. La sátira, es queridas, queridos, para todo el año, y sátira que duela, nada de componendas. Yo no escribo sátiras -por si alguien agudamente de lo pregunta- porque me falta el ingenio necesario, no por falta de ganas; en vez de sátira me saldría un panfleto, un libelo o una grosería; lo del panfleto, pase, firmado o no, pero groserías no, desde luego. En fin, murgas, caricaturas ridículas para poderosos, menores de edad de cartón para obispos y demás jerarquías, todo eso hace que esas mismas jerarquías se despepiten, pues también es sano reírse un poco de sí mismo, así que les importa un huevo lo que hagáis o digáis en carnaval mientras el resto del año calléis u os desfoguéis un tantico así en las sociales redes -sin pasarse un pelo-, y sigáis viendo cómo roban los que roban, que son todos los que están por encima de vosotros, empresarios, jefes, banqueros, obispos, políticos, reyes reinas y proles propias, oligarquías, petroleras, telefónicas, energéticas y corporaciones varias, todos ellos garrapatas de enormes vientres sin fondo que se decojonan viéndoos cómo hacéis el tonto (y la tonta, perdón) la semana de carnaval siendo todo el año impostura, y es que:

EL OBISPO  …La verdad sólo se impone a la larga. La impostura necesita resultados inmediatos. Y no hay resultados inmediatos sin dinero.

Porque todo es dinero, ¿lo sabéis, no? Nos quieren idiotas, sí, y sabed que no es lo mismo ser idiota que cretino porque:

EL SÍNDICO   Es un cretino.

EL CARDENAL   No, un idiota. No es lo mismo, señor síndico. Un cretino es un idiota que piensa.

Y ahí es donde entran políticos, reyes, bocazas televisivos y demás ralea, que son los que salen todos los días en los medios, y no una sola semana al año. Como vosotros, carnavalistas.

(nota bene. Idiota: ιδιωτης, idiotes; raiz: idio, propio. Se refiere a aquel que no se ocupa de los asuntos públicos sino sólo de los propios privados. Cuando pasa al latín como idiota añade el significado de ‘ignorante’. Esto, creo que ya lo he dicho otras veces)

Una escena de carnaval es como la que Hans, el loco, protagoniza un momento, pero no sirve para nada como carnaval, y sí sin embargo si se dice en serio (como vería cualquiera que lea la obra completa):

HANS (designando lentamente al obispo con el dedo)  ¿Quién es esta hermosa dama?

EL DUQUE    No es una dama. Es tu obispo.

HANS   Tiene un vestido muy bonito (toca la ropa del obispo que retrocede).

El verdadero carnaval se produce después, cuando -todo el mundo desfogado- las gentes miran arreboladas las imágenes de papas, obispos, reyes, reinas, duques, condesas, ladrones engominados, toreros, cupletistas de dedo ágil, futbolistas evasores y señoritos a caballo porque:

EL PREBOSTE   El pueblo detesta a los señores, desde luego. Pero su lujo les inspira respeto, hasta entusiasmo. Es curioso, pero lo tengo comprobado.

Así es la cosa, simple y clara pero efectiva y si no, ¿qué coño hago yo escribiendo estas perogrulladas?

HANS   … Que el tiempo no existe y es únicamente una perspectiva. Que todo momento es eterno. Que algo se ha roto en pedazos, que la tierra es uno de esos pedazos, que se llenó de gusanos y que esos gusanos somos nosotros.

Y acabo, que me lío tontamente, sabed sólo una cosa más sobre la libertad de acción o expresión; lo dice Hans, ya cuerdo y fuera del carnaval:

HANS   El libre albedrío es la coartada de Dios.

 

Y recordad que en los carnavales, se desfila. Igualito que en las marchas militares, las procesiones y las cadenas de esclavos.

 

 

 

 

 

 

Un pensamiento en “CARNAVAL

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s