UN BESO

 

Mi primer beso sucedió en clase de latín, doce años y ya ensoñando ¡ah besar

tus labios de serpiente, acariciar con mi lengua tus colmillos de tósigo ignoto, envenenarme en abismos de sueños y torturas Je baisai ses fines chevilles pero era de latín la clase, bien lo recuerdo Odi et amo. Quare id faciam, fortasse requiris etcétera, pero eso no puede ser ¿Catulo a los doce años? Ya estás soñando de nuevo: más hubieras querido prope dimidia parte operis a Caesare diebusque in ea re consumptis etcétera, César, claro, y más que suficiente, oh aquellos gerundios fabulosos, aquellas lapidarias en ablativo absoluto Caesar, cognito consilio eorum ad flumen Tamesin in fines Casivelauni exercitum ducit esas manos, esas uñas que sangrarían mi piel de malévolo niño puer malicious sumido en delirios, en formas y colores descendentes, ese malbien pegajoso, esa vergüenza que nadie me mire, que sea invisible, esa oscuridad esa hoja afilada esa nada nada nada introibo ad altare dei numen para morir, morir, morir, claro, de deseo.

La vida y la muerte y el paso de los siglos.

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